
Hace unos días en el diario " Publico " leí un interesante articulo referido a la subida espectacular del precio del petróleo.
Es bien cierto, que países no productores de este combustible, dependientes por ello de otros países, España lo es, están sujetos a fluctuaciones provocadas por el mercado y a sus consecuencias.
Me llamaba la atención la explicación de las llamadas compras a futuro y me preguntaba ¿Cómo puede ser tan fácil provocar una crisis como la que estamos viviendo?
Empresas inversoras, propietarias de acciones en bancos, por prestamos sin sentido, en países ricos, retiran o venden sus acciones y con su resultado compran cantidades ingentes de oro liquido, aún no extraido, llevando a la economía global a una situación de crisis.
Por ejemplo, si yo compro con dinero proveniente de un sector financiero en crisis, a futuros, parte de la cosecha de pepinos producida en uno de los exclusivos países que pueden cultivarlo, resulta que estoy metiendo en problemas a los países que necesitan tal manjar. Pero lo que no acabo de entender es la sencilllez de la solución del probema, que el mencionado diario refleja,y la tardanza en ponerlo en marcha.
Resulta que la equivalente americana de la CNMV dicta una norma restrictiva y temporal para la venta de acciones y entonces se pincha el globo. La prorrogó con la indicación de que puede hacerla permanente y seguimos bajando. La realidad es que las consecuencias están ahí y pasará tiempo hasta volver al punto inicial.
Yo creo que el PP debe estar investigando si el comprador del pepino, perdon del petróleo, es Zapatero. No tienen remdio