19 de noviembre de 2008

AYER NO HA SIDO UN BUEN DIA

Hoy, parodiando a Serrat, podríamos decir aquello de que “ ayer no ha sido un buen día”. Garzón y José Bono se han encargado de ello.
Es triste y desastroso él echo de que el juez Garzón, tras la polvoreada levantada y las esperanzas abiertas, se inhiba, con todo lo que significa, de las actuaciones por él abiertas sobre el tema de la Memoria histórica y de la represión franquista ante la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo, sobretodo cuando lo ocurrido durante la Guerra Civil y la Dictadura son delitos contra la humanidad, imprescriptibles y no amnistiables. Algo de esto se esperaba y no es la primera vez que en sus actuaciones sucede, grandes sumarios y desplome de los mismos a las primeras de cambio, operación Necora, etc. Si se abre una instrucción debería, antes de llegar al final, estudiarse el tema con profundidad y sopesar sus consecuencias y posibilidades de un buen fin y, si estas no son viables, como así ha acontecido, mejor seria cerrarlas. De lo contrario se crean falsas expectativas a la gente que las apoya y cree en ellas. Es triste decirlo, pero si desde un sistema, constitucional y democrático, no se puede investigar, aclarar y cerrar de forma definitiva los abusos y arbitrariedades de una sangrienta dictadura, como la franquista, cosa que se hace en todos los países en los que ha ocurrido algo similar, eso es señal de que algo no funciona. La derecha, tanto política, como judicial, eclesial y mediática han estado atacando con sus medios y en sus foros la posibilidad abierta por este mediático juez y al final han logrado cortar de raíz el inicio de algo que debería estar cerrado ya y que ha ocurrido hace 70 años. Titulares como el de un conocido medio, el Mundo, “Garzón se quita de en medio tras comprobar que Franco ha muerto” es sintomático y alguna que otra declaración de los portavoces y miembros del PP que siguen en su línea. Mientras tanto, la gente que sufrió en sus carnes la represión del franquismo, la cárcel, la negación de sus derechos y exilio o peor aun los fusilados que se encuentran en cunetas o descampados. Sus familiares y descendientes nos exigen, de una forma o de otra cuentas por la tardanza en aclarar, homenajear y dignificar a los represaliados y muertos.
Un sistema político que no es capaz de hacer justicia a los que han sufrido y condenar a los represores esta condenado al fracaso. No vale decir que la historia ha juzgado ya al franquismo, es necesario que se conozca “toda lo ocurrido”, sus causas y consecuencias y así poder, si es posible, curar y sanear esta sociedad.
La actuación de José Bono, Presidente del Congreso, con su actuación en el caso de Maravillas de Jesús, contra la que nada tengo que objetar, no se hacia en el momento oprotuno. Sus comentarios sobre los compañeros de su Partido a miembros conocidos del PP, nos deja cariacontecidos y perplejos de la forma en que lo hace. Creo que Bono es muy lenguaraz.
El sistema democrático que nos hemos dado se define como no-confesional desechando por ello cualquier tipo de ideas espiritualistas o de doctrinas religiosas. La tendencia se encamina hacia un estricto estado laico. Por ello debemos dejar, dentro del ámbito privado nuestras practicas religiosas, para que lo publico sea neutral y respetuoso con todos.
La Iglesia, como no podía ser de otra forma, calla ante el problema de las victimas de la represion. Intervino en ella,formo parte de la misma y, en algunos casos, fueron ejecutores y freno de las justas aspiraciones de los demócratas al alinearse y bendecir a esa Dictadura.
Es la hora, pues, de la actuación del Presidente del Gobierno y de la fuerza mayoritaria de izquierdas que hay en este País para cerrar antiguos agravios y dar cumplimiento a una Ley, la de la memoria histórica, que en este momento se encuentra en el limbo de la inactividad.

No hay comentarios: